viernes, 6 de marzo de 2015

Es viernes, mamá: Los juguetes de papá


Los juguetes de papá

El señor M. ha restaurado un segundo barco de Playmobil para el chico, el pesquero. Aunque de pequeño era tan poco destrozón que solo ha tenido que limpiarlo y cambiarle la cuerda. Lo cual no ha sido moco de pavo porque el barco llevaba guardado 30 años. Ahora este barco junto al de piratas que ya le dio hace un tiempo hacen las delicias del chico que puede librar verdaderas batallas navales. ;)

lunes, 2 de marzo de 2015

DIARIO DE UNA AUTOPUBLICACIÓN. Post 8. Redes Sociales III - Facebook


Facebook es una vía estupenda para difundir tu trabajo porque te permite postear mensajes más largos sin límite de caracteres, con fotografía y con contacto directo con tus seguidores, un contacto más cercano que Twitter, por ejemplo, que a pesar de tener su apartado de mensajes directos, no me llega de la misma forma (vuelvo a remitirme a mi experiencia personal). ¿El problema? En un principio, si comienzas de cero, si no eres conocida en absoluto, tu página de Facebook probablemente será una extensión de tu perfil en Facebook, tus seguidores son tus amigos – a los que agradecerás enormemente que le dan a Me Gusta – y a los que pedirás que te difundan un poco por su perfil para ver si puedes aumentar tu ámbito de acción.

Desde el comienzo de My Stories Project, proyecté una página de Facebook. De hecho esta página y la cuenta de Twitter fueron las dos únicas redes sociales que siguieron adelante una vez que me puse a trabajar. Mi actividad en esta página y en Twitter van emparejadas, pero tengo que confesar que se rigen por principios algo diferentes: las publicaciones en Facebook son más contadas, considero que no hay que cargar a tus seguidores con mucho contenido a lo largo de todo el día – a diferencia de Twitter donde hago un esfuerzo más intenso por tener una presencia más activa porque es más fácil que tu actividad se pierda más fácilmente en el maremágnum de tu TL –.

¿Qué pasó cuando lancé “Seis meses, 182 días”? Facebook se convirtió en un escaparate perfecto para que todos mis amigos y algún seguidor más que se había aventurado a pulsar Me Gusta en mi página supieran que había autopublicado algo. Emocionante fue la respuesta y el cariño con que fue acogido el libro y emocionante fue ese día al completo. Pero para ser sincera, creo que fue más efectivo lo mucho o lo poco que hice en Twitter con respecto a la autopublicación que lo que surgió de su difusión en la página de Facebook.

Aún así, publicar en la página de Facebook me da muchas satisfacciones. Quizá si la cosa llega algo más lejos, la página pase a convertirse en algo más profesional, de momento disfruto creando contenidos para ella, adaptando los que hago para otros medios (blog, Twitter) y publicándolos ahí.

Y es que Internet y las redes sociales te dan dantas soluciones para difundir tus aficiones y tu trabajo que eso ha dado unas oportunidades que hasta no hace mucho eran impensables.

La semana que viene ya os puedo adelantar que hablaré de Instagram, mi última incursión en las redes sociales para difundir mi trabajo.

Ahora, si quieres, aquí tienes el enlace a Amazon para, por dos euros, hacerte con  "Seis meses, 182 días". También puedes clicar en el banner de la derecha.


domingo, 1 de marzo de 2015

"Relato de una autopublicación" o cómo salir en prensa el 1 de marzo


Un día como hoy se merecía una entrada especial, aunque llegue un poco tarde.

"Seis meses, 182 días", la autopublicación que ya encuentras en Amazon y que puedes descargarte por solo dos euros, tiene un espacio propio en prensa. El Diario de Sevilla, de la mano de Ana Fernández, publica hoy domingo 1 de marzo un reportaje sobre la historia de este relato ilustrado por Rachel's Puzzle Things que por fin vio la luz como e-book en enero de este mismo año.

Domingo, churros para desayunar y la prensa...

A la vez, el reportaje habla de todo el universo de My Stories Project, de este blog, de otra de sus historias que ha capitaneado su andadura en Internet y que ahora tiene su espacio propio, Carmen y La Suerte de Carmen. Esta página me ha regalado un gran día y una gran oportunidad de que mi trabajo se conozca un poco más y también un poco más allá de los límites de la red, que aunque parezca que precisamente Internet no tiene fronteras, las tiene y bastantes. 

No puedo dejar de citar a Raquel Feria, mi ilustradora de cabecera, la que ha hecho posible que el relato sea más que palabras y se haya convertido en una pequeña joya. Y a Vanesa Valencia, de Mis Labores y Punto, una amiga que siempre ha estado ahí y que se ha implicado desde el principio en este proyecto y en todos los que hemos emprendido tanto juntas como por separado.

Solo me queda invitaros a conocer nuestro trabajo: la ilustración de Raquel; los DIY, las recetas y las fotografías de Vanesa; y los relatos de una servidora.