viernes, 9 de enero de 2015

Es viernes, mamá: El castillo de los Reyes Magos



Y con esto, se acabaron las entradas navideñas.
Pero se acaban a lo grande, con el castillo que los Reyes Magos le trajeron al chico.
Tengo que reconocer que para mí es una pasada, yo disfruté más montándolo y viendo cómo jugaba dentro de él que él mismo haciéndolo. Y es que a mí me costó la vida dormirme la noche del día 5 de enero, tanto es así que me planteé quedarme junto al castillo toda la noche esperando que se levantara.
El chico tenía un sinvivir con el hecho de que el castillo no cabía por la puerta que no era normal, lo que trae como consecuencia que creyera más aún en la magia de los Reyes, que hizo que pasara por el marco. En fin, un gran día el de Reyes, un gran día. :)