lunes, 26 de enero de 2015

DIARIO DE UNA AUTOPUBLICACIÓN: Post 3. ¿Por qué dos euros?

Que este iba a ser un diario caótico ya lo sabía yo desde el principio. Ya daba pistas cuando comencé por el final y ahora, cuando se me acumulan los temas de los que hablar. Así que he decidido guiarme por el corazón, por lo que me apetezca contar cada semana. Y es que la falta de apuntes tampoco ha ayudado a que lance un diario más organizado, lo siento de veras, ¡qué le voy a hacer!

Así que, tal y como decía en el título del post, ¿por qué dos euros?

Tengo que confesar que el precio original que tenía en mente era otro mucho menor a ese. Varios factores me empujaban a poner la publicación a un euro o incluso a algo menos, a saber:

- no soy conocida – a excepción de mi familia y amigos, claro –. Y a esto yo siempre me remito a mi experiencia como lectora/compradora: ¿cuánto pagaría yo por la obra de un escritor autopublicado que lo conocen en su casa? Probablemente, si las opiniones en la página de Amazon son buenas, sí soy capaz de gastarme más de un euro, claro, pero normalmente no nos medimos a nosotros por el mismo rasero, ¿verdad?

- se trataba de un relato corto, es decir, no tenía una extensión que yo considerara lo suficientemente voluminosa como para poner un precio más alto. Y no porque no me hubiera costado sacar adelante la historia, la cual modifiqué en varias ocasiones, cambiando puntos de vista, terminando casi por desquiciarme y no gustándome del todo el resultado final. Pero al fin y al cabo, eso era algo que solo yo sabía, no el lector que se enfrenta a una historia corta.

- era el objeto de un proyecto algo mayor, este diario. Desde el comienzo, My Stories Project lo concebí como un contenedor cargado de historias, en el que cada día de la semana se pudiera encontrar algo nuevo. De este modo, durante más de un año, el blog lo actualizaba diariamente de lunes a viernes con relatos cortos, relatos con foto, relatos de continuidad, reseñas de libros y series, mi diario de maternidad… Y el Diario de una Autopublicación era lo que incorporaría para los sábados. La llegada de nuevas obligaciones laborales fundamentalmente provocó que limitara muy mucho el ritmo de actualización del blog, sin embargo, este diario siempre fue una apuesta que no quería dejar pasar. Y aquí está, no tan trabajado como era mi intención, pero lanzado.

Entonces, ¿por qué dos euros? Porque el proyecto se hizo grande cuando Raquel, de Rachel’s Puzzle Things.Sketchbook se unió a él. Al principio solo iba a hacer la portada. Se lo pedí como un encargo profesional, ya que autopublicaba quería algo bonito y atractivo para mi relato y yo no tenía grandes recursos artísticos para ello. Su estilo de ilustración, que conocía bien desde que ilustró a mi Carmen, me encantaba – me encanta – y me resultaba tan diferente e innovador que no tuve dudas de ponerme en contacto con ella para ver si podía participar haciendo el vestido de presentación de “Seis meses, 182 días”. Accedió inmediatamente y el engranaje comenzó a funcionar hasta que me envió un e-mail revelador. Tras leer el relato que yo le había enviado para que se inspirase, comentándole yo algunas ideas que siempre había tenido en la cabeza, me dijo que no había podido evitar seguir ilustrando varios pasajes de la historia. Me cedía las ilustraciones si yo quería para que las incluyera en el interior… El proyecto se hacía grande. Y cuando vi las ilustraciones, ¡madre mía! Tenían – tienen – una calidad extraordinaria, decían tanto. La autopublicación había dejado de ser entonces una pequeña experiencia que explotar en este blog, una aventura editorial individual que resolviera mis ganas de publicar, y se había convertido en un libro mucho más armado con contenido que le daba un plus de calidad importante. (Y con esto no quiero decir que menosprecie mi relato como algo solitario, en absoluto, ya lo he explicado antes).

Así que seguí también los consejos de Daniel Renau, otro escritor que se ha zambullido en la autopublicación, cuya conversación telefónica hace algunos meses me sirvió no sabe él cuánto para ordenar ideas y ocupará otro capítulo de este diario. Me dijo que tenía que pensar en un precio al que luego pudiera volver siempre – si lo ponía más barato, jamás llegaría  a los más alto –.

Y así llegué a los dos euros. No más, porque no los argumentos que daba al comienzo del post siguen pesando, pero tampoco menos porque no solo se ofrece un relato contado con palabras, sino un relato contado con ilustraciones. ¡Perfecto!


Y ahora, pincha en “Seis meses,182 días” si quieres comprarlo en Amazon. También tienes el enlace a la derecha.


4 comentarios:

  1. Tiene que ser muy difícil eso de decidirse por un precio así que me alegro de que estés contenta con el que finalmente has elegido. De todas formas, no tengo Kindle así que a ver si un día te animas y lo sacas en papel. Ahí,presionando. Jajajaja. Un besote!!!

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  2. Gracias, María Cañal, por tus palabras. No sabes cuánto me alegro y lo tranquila que me quedo porque consideres mis ilustraciones a la altura de tu texto. Nuevamente quiero dejar claro que lo mejor de esta historia no son sus dibujos, es el relato. Gracias!

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  3. Esta reflexión sobre el precio es buena, y si tú, como autora has decidido que sean 2 eurazos, pues está genial. Yo espero el papel... Gracias, siempre, por tus posts. Besos

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  4. Visto así es un precio razonable y muy asequible, quién no lo compra es porque no quiere!! Besos.

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