viernes, 5 de septiembre de 2014

Es viernes, mamá: Genética


Genética al andar
¿Quién dijo que no se hereda todo?

Aunque muchas veces más que genética,
es imitación, y el chico de eso sabe mucho.

Ahí van los dos, padre e hijo,
paseando en busca de un helado, tal para cual.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Cambios: Post 24

Post 24.

El sol había salido hacía rato y yo jugaba con los rayos que se colaban en el patio. Todavía quedaban los restos de la cena de la noche anterior. Celia y Daniel se fueron a dormir sin terminar de recoger la mesa, solo estaban en la cocina las copas y los platos que Amelia se había empeñado en llevar antes de marcharse.

- ¡Mira las hormigas! – Celia espantaba las hormigas como podía de encima de la mesa.
- Bueno, mamá, normal, ya sabes que siempre pasa igual.
- Te dije que tendríamos que haber recogido, te lo dije.
- No seas gruñona, un día es un día. – Daniel estaba de mejor humor del que esperaba Celia a tenor de cómo acabó la velada y preparaba la manguera para regar.
- Oye, no me has dicho nada.
- Nada de qué.
- No te hagas el tonto, no me has dicho nada de Amelia.
- Una chica muy agradable.
- Y guapísima.
- Sí, tienes razón, es muy guapa.
- ¿Entonces?
- ¿Entonces? A veces creo que lo haces queriendo, hijo. ¿No vas a hacer nada?
- Si supieras lo poco que me gusta que te hagas la Celestina conmigo…
- No me hago la Celestina, pero…
- Mamá, mañana me voy.
- ¿Cómo?

Daniel se iba de casa de su madre. Yo lo sabía, pero no quería terminar de creérmelo porque confiaba en el poder de persuasión de Celia. No sirvió de nada.

- ¡Pero  si tu piso todavía no está listo!
- Me voy de alquiler, he hablado con el seguro y me van a pagar parte del mes. Necesito independencia.
- No creo que yo te quite demasiado espacio.
- Sabes que no es por eso.

Yo sabía que no era por Celia, que no era por aquella casa maravillosa de la que tendría que despedirme en breve. Yo sabía que Daniel seguía martirizándose por el accidente y que necesitaba seguir fustigándose con la soledad, con la tristeza de volver a un piso vacío y sin vida. Sin embargo, había adivinado algo de bienestar y felicidad anoche, un halo de viento fresco que había despejado sus pensamientos, una brisa que venía de un lugar muy concreto, de una persona muy concreta: Amelia.


Descubre "Cambios" desde el principio pinchando aquí.





martes, 2 de septiembre de 2014

Septiembre



De septiembre me suena bien hasta el nombre. Ya he leído por ahí que mucha gente considera que este es el mes en que precisamente comienza el año: totalmente de acuerdo. Se comienzan proyectos, se vuelve a la rutina, el curso echa a andar... Parece que la vida empieza en septiembre.

Yo espero que varios proyectos personales y laborales arranquen en este mes, tengo expectativas y haré lo posible por cumplirlas. La semana pasada Raquel, de Rachel's Puzzle Things. Sketchbook, me informaba de un concurso de relatos breves en el que pienso participar por pura diversión (porque nunca he tenido demasiada suerte en estos menesteres); tengo grandes ideas para Carmen!, sobre todo en lo referente a su historia, a completar grandes espacios en blanco, en resumidas cuentas, escribir Carmen! y más Carmen!; lanzar una autopublicación que lleva demasiado tiempo en el tintero, un relato largo que espera ser sacado a la luz para contar en el blog toda la experiencia de autopublicación, proyecto al que llevo dándole vueltas ya demasiado tiempo; desarrollar nuevas historias y nuevos relatos... Por eso, para mí, la vida empieza en septiembre.

Y tú, ¿qué proyectos tienes para septiembre? ¿Te suena este mes tan bien como a mí?

PD: Completo este post de buenos propósitos y proyectos porque me he apuntado a otro de ellos: concursar en el sorteo de un libro al que le tengo ganas hace tiempo. Terminaré comprándomelo si no me toca, lo sé, pero es emocionante estar entre los numeritos del bombo, ¿verdad? Se trata de "Fotografiar la lluvia" de Lluvia Beltrán y el blog que lo hace es "Detrás de la pistola" de CrisMandarica. Pinchad aquí para participar también :)





lunes, 1 de septiembre de 2014

Relato con Foto: Paraguas


Paraguas


En mis sueños siempre aparecían paraguas, paraguas rojos hacia arriba, recogiendo el agua de la lluvia en lugar de espantarla. Me encontraba bien, vaporosa, con una sensación de bienestar que nunca, en la vida real, había sentido, como si los paraguas en esa posición fueran lo más natural del mundo y gracias a ello, mi existencia encontrara sentido. Sí, quería recoger el agua, quería que me empapara y sentirme libre. Pero eso solo ocurría en mis sueños, solo en mis sueños lograba ser feliz con un porcentaje de garantía prácticamente del cien por cien.

Hasta que encontré ese lugar, estaba en mi destino, lo sabía: algo que se sueña tanto, que se desea tanto, no puede quedarse solo en el ámbito de lo onírico. Vino a mí la sensación de bienestar, de vaporosa existencia y supe que estaba en mi sitio.

Sé que aún me buscan, pero a todos digo que me encuentro bien en mi mundo de paraguas rojos bocarriba y cielos nublados que se abren para dejar pasar rayos de sol que alegren la vida.

La fotografía es cortesía de CrisMandarica, una gran bloguera que podéis encontrar en Mejor será que corras y en Detrás de la pistola, dos sitios imprescindibles si quieres leer buenos relatos, buenas historias y buenas recomendaciones. De vez en cuando, me regala fotografías como esta, muchas muchas gracias, guapísima :)  

Con esta fotografía comienza septiembre y comienza un nuevo proyecto: "Un mes, cuatro Relatos con Foto". Esta misma imagen protagonizará los relatos cortos de los próximos lunes de septiembre.