viernes, 20 de junio de 2014

Es viernes, mamá: Se acaba un ciclo


¡Tres años!
El chico ha cumplido tres años y a mí me parece que fue ayer cuando rompí aguas y me pregunté si no podría seguir así durante las tres semanas que me faltaban para cumplir el embarazo. Ya respondo yo: no se puede, una vez que rompes aguas, tienes al niño, no hay tutía. Han pasado tres años de aquella noche que no pude dormir porque simplemente no podía dejar de mirarlo. Han pasado tres años de aquel día en que mi vida cambió irremisiblemente a mejor. Han pasado tres años. Pero no estoy aquí para hablar de mí, sino de él.

Hay algunos eventos oficiales que anuncian esa edad que simboliza el cierre de un ciclo: la vacuna "de los tres años" - más claro, agua -; preparar los papeles del colegio; acabar la guarde. La guarde. Hoy mismo tiene su fiesta de fin de curso, bailan disfrazados de indios de la India. Me gustaría dedicar, precisamente, este post a su guarde porque me han acompañado en la vida del chico desde casi el principio. Con solo cinco meses y medio lo dejé allí, en una manos desconocidas que pronto se convirtieron en cómplices:

- Gracias a la seño Rocío, de quien el chico no quería separarse cuando iba a recogerlo, fiel indicativo de que allí estaba mejor que bien. Recuerdo esa anécdota en la que se cogió un permiso y tuvo que volver por un día porque el chico, con solo unos meses, no quería con nadie, solo con ella.

- Gracias a la seño Sara, que supo entenderlo cuando hizo el cambio de clase y adaptarlo viendo lo difícil que se le hacían los cambios.

- Gracias a la seño Elena, no hace más que hablar de ella, de los cuentos que le cuenta, de las canciones que le canta... 

- Gracias a Miriam y a Rafi, que me han ayudado tanto.

- Gracias al teacher, el chico canta y habla en inglés que es un gusto.

Gracias a Rocío, la seño Chari y a todo el equipo de la Escuela Infantil Bilingüe La Cigüeña, en Dos Hermanas, porque han sido tres años de compartir la crianza del chico, de vivir sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus primeros dibujos, de quitarle el pañal, de sus funciones de Navidad, Semana Santa o fin de curso... 

Y con lo tranquila que estaba yo ya dejando al chico en su guarde, en septiembre, a volver a empezar, ayayayyyy!

Adivina qué es...


Pues sí, en la pizarra de Ikea que le hemos regalado por su cumple, no hace más que dibujar una tarta con tres velas. Cuando canta y soplamos, las borra. Así es él. Y me encanta.

jueves, 19 de junio de 2014

Cambios: Post 17

Post 17

La madre abrazó a Daniel con efusividad. ¿Cuánto hacía que no se veían? ¿Dos, tres meses? ¿Más? Solo cuando la mujer pudo reprimir las lágrimas, se separó de él y reparó en lo que realmente había pasado.

- Pero, Daniel, hijo, ¿qué ha pasado? ¿Por qué estás negro?
- Se ha incendiado mi piso.
- ¿Cómo?
- Sí, no sé cómo ha pasado, habrá sido alguna colilla mal apagada, o… no sé, la verdad que no lo sé, mamá, ¿puedo pasar y ducharme?
- ¡Claro! Pero qué tonta, ¡pasa! – Daniel le dejó el poto en las manos y entró cansado y con familiaridad en un lugar en el que, por mucho que le costara reconocer, se sentía muy cómodo.

La casa estaba igual que la última vez que la visitó Daniel, pero Clara aún no la había visto así que para ella todo era nuevo. Era bastante reconfortante entrar en un lugar así después de vivir en un piso cuchitril como en el que había estado viviendo no solo en los últimos meses como fantasma, sino en los últimos años cuando estaba vivita y coleando. La luz de las farolas se filtraba a través de las cortinas echadas y dentro solo estaba encendida una luz pequeña: la madre de Daniel estaba leyendo, su libro descansaba sobra la mesilla. Clara decidió enseguida que esa mujer le caía bien. Se acercó a la mesa y vio el título: “La mujer del viajero en el tiempo”, sí, esa mujer le iba a gustar muchísimo. Ese libro era su preferido, lo había leído mil veces, se lo había llevado de viaje solo por el placer de hacer más hogareña la habitación de un hotel. Y entonces descubrió algo más sobre sus habilidades: tal era su emoción que se metió entre las páginas del libro y las recorrió como una niña pequeña, riendo y saltando, iba de un lugar a otro leyendo párrafos que podría recitar de memoria, viajaba por esas páginas como si viajara en el tiempo, igual que el protagonista. Hasta que un ruido fuerte llamó la atención de Daniel y su madre que se habían entretenido a la entrada de la sala hablando sobre el incendio: el libro se había caído al suelo, a pesar de que estaba bien colocado sobre la mesa.

Daniel se fue a la ducha y su madre - ¿cómo se llamaría? – fue a la cocina a preparar algo de cena. Ninguno de los dos vio nada raro en la caída del libro. Lo que Clara sí vio claro es que Sultán, el poto y la madre de Daniel eran elementos imprescindibles para su objetivo que ya estaba comenzando a vislumbrar en su cabeza de fantasma.

Descubre "Cambios" desde el principio pinchando aquí.



martes, 17 de junio de 2014

Martes de confesiones: Meme

Aquí estoy, confesándome, hablando de mí, gracias a la nominación de CrisMandarica (Mejor será que corras). No soy mucho de reflexionar sobre estas cosas, pero una vez que me pongo, puedo resultar muy profunda, ¡a ver cómo me sale!

Si fuera...

- Un animal, sería un elefante. Y lo digo por aquel dicho de "Eres como un elefante en una cacharrería". Soy la persona que más cosas tira "sin querer" del mundo. Algo, ya sea susceptible de acabar en el suelo o no, termina ahí si yo paso por el lado. Creo que es genético de todas formas, mi padre y yo tenemos más cosas en común de las que yo creo.

- Un libro, sería "La mujer del viajero en el tiempo". Hablo por gustos, es mi libro favorito, qué mejor que reencarnarte en tu libro preferido y vivir dentro de esas páginas para navegar por ellas cada vez que quieras.

- Un coche, sería un monovolumen. Uno familiar, porque ya no concibo mi vida sin el chico.

- Una película, sería "Soy leyenda". Ya ves, apocalíptica que es una. He visto esa peli más veces que ninguna otra. La echo a pelear con "Orgullo y Prejuicio". ¿Por qué no hay una serie? Soy más de series, aunque creo que no sería capaz de elegir solo una.

- Un árbol, sería una palmera. Son preciosas, altas, majestuosas, elegantes. No es que sea algo de estas cosas, pero quedan tan bonitas ;)

- Una canción, sería "Bendita tu luz", de Maná y Juan Luis Guerra. Vale, me pongo pastelosa, es la canción que bailamos mi marido y yo en nuestra boda, momento especial, letra perfecta, sonrisa tontorrona. :)

- Una bebida, sería zumo. Es lo que tomo siempre, siempre, siempre. Normalmente de melocotón, pero me chiflan el de naranja y el de multifrutas.

- Una comida, sería helado, helado, helado, helado... ¿He dicho helado?

- Una prenda de vestir, sería una camisa blanca, muy fan.

- Un cuadro, sería... pues alguno de Edward Hopper, reciente descubrimiento y seguidora ipso facto.

- Un edificio, sería una casa antigua de pueblo: techos altos, muros gruesos, fresca en verano, con patio, con flores... ¿Adivinais? Así es la casa de Carmen en el pueblo. ;)

Y para terminar, pues también voy a nominar a alguien, que me hace ilusión que se moje, a Vanesa, @Vanvaltri, de Mis Labores y Punto.


lunes, 16 de junio de 2014

Relato a 4manos: La Casa de la Memoria III - Por SugusPina




- Joer!! la compré porque no entendía cómo se me pueden olvidar las cosas, pero luego las creo recordar, y entonces pienso en que no, que es ahora cuando las estoy viviendo por primera vez, y vuelvo a decirme, no, esto ya lo has vivido.-

- Bah, no te preocupes, yo me sé de una, que tenía 7 días para escribir un relato, y se le olvidó. Vamos a ver, lo que vi Úrsula cuando gritabas, es que en tu libreta lo anotabas todo.-

- Todo, tal cual, no me dejo nada.-

-Y ¿me apuntaste a mí?.-

- ¿cómo?, ¿qué dices?... oye me has llamado y he venido, porque estoy de la paramnesia harta, así que narices dices de apuntarte a ti o no!!!!!!!!!!!!!!!! 

- Bueno, es que verás... yo suelo ir siempre a esa panadería, compro una barra de pan, y media docena de huevos, siempre entro contestando que lo que quiero es una docena de langostinos, y la panadera se ríe, y...

- ¿Pero que qué quieres??? -Interrumpió Úrsula.- Te juro que me estoy poniendo de mala leche, no estás siendo de fiar!!!!!!! te voy a traer un objeto desalmado y te vas a enterar!!!!!!!!--

- Vale, vale, perdona. Entiendo que es tarde, que has salido de madrugada de casa. Has tenido que ponerte sexi. Y.. ¿por cierto, porque te has puesto sexi que diría mi amigo dess, si no sabías a que venías?.-

- Bueno, esto, yo es que.. y ¿si eras Macondo?... Hace poco que me dijo lo de la bici y en seguida me llamaste tú... ¿casualidad?...  Dime quién eres, y que hacemos aquí, pero ya. O cojo por donde he venido y me voy...

- Vamos a ver, la verdad es que te he llamado porque quiero construir una casa de la memoria, quiero que nos encontremos, que hablemos, que busquemos una solución. Y para eso, te necesito, porque cuando saliste de la panadería, te juntaste con una amiga tuya, Álter, y necesito que Álter nos ayude. Realmente estoy desesperado y solo Álter puede ayudarnos, porque.... (...)

SugusPiña


Así de difícil me lo deja mi amiga Sugus. Tengo que reconocer que me va a costar trabajo, pero el lunes que viene acabaré este Relato a 4manos que hace dos semanas comenzó Kassius9 aquí, luego continuó CrisMandarica aquí y hoy SugusPiña deja así de complicado.