lunes, 17 de noviembre de 2014

Cambios II - Comienza la Segunda temporada: Post 31

Cambios II

Post 31

Llevaba un par de meses en aquella biblioteca y ahora ya había encontrado la manera de ser feliz. Al principio, todo habían sido dudas e inseguridades. Todo había sido vagar por un lugar que le resultaba familiar por las ocasiones en que lo había visitado en su vida física, pero ajeno totalmente en su nueva vida fantasmal. Ni siquiera el hecho de que fuera una biblioteca, el mejor sitio en el que perderse una larga tarde de domingo lluvioso, había sido suficiente para aplacar la ansiedad que le entró en los primeros momentos de estancia de su nuevo hogar. La primera noche fue realmente traumática, era la primera vez en su nueva existencia que se quedaba completamente sola y tampoco terminaba de comprender del todo su situación. ¿Qué hacía allí? ¿Y Daniel? ¿Significaba aquello que su papel en la vida de Daniel, Amelia y Celia había acabado? Huérfana, así es como se sentía, huérfana por segunda vez en muy poco tiempo.

Pero ahora, ahora todo era pan comido. Se había adaptado a las rutinas de las bibliotecarias. Había dos, Lucía y Encarna. Lucía era una mujer mayor y entrañable, con unas ganas infinitas de vivir que transmitía mucha energía positiva. Y ya sabemos que los fantasmas son muy sensibles a eso de la transmisiones de energía, si no hubiera sido por ella, Clara se hubiera marchitado como una flor sin regar. Encarna, sin embargo, no era lo que se dice una bibliotecaria al uso. Acababa de comenzar a trabajar en aquella biblioteca casi al mismo tiempo en que Clara aterrizó  en ella, sin embargo, no podían haber caído de forma más diferente. Con treinta y pocos, Encarna siempre estaba malhumorada, parecía incómoda en todo momento, trataba mal a todo el mundo, incluso había podido percibir cierta satisfacción en respuesta a la indignación de la gente.

Esos dos meses le habían enseñado a disfrutar de los turnos de Lucía y mantenerse lejos de Encarna cuando era ella la que mandaba en aquel lugar. Acompañaba a Lucía en sus quehaceres diarios e incluso la ayudaba a alguna tarea de búsqueda o le paraba los pies a algún usuario airado. Se quedaba en lo más hondo de los libros cuando el turno era el de Encarna, evitando cualquier contacto con toda la negatividad que aquella mujer desprendía y que parecía impregnar cada palmo del suelo que pisaba. En sentido literal.

Esta es la segunda temporada de Cambios.


Descubre la primera temporada de "Cambios" pinchando aquí.




1 comentario:

  1. Por fin Clara, cómo la echaba de menos! Estoy deseando saber qué le deparará esa biblioteca. Por cierto, y tú qué tal? Cómo estás? Biquiños!

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