martes, 24 de junio de 2014

Martes de recomendación: Cien días de felicidad




¿Qué harías si te quedaran cien días de vida?

Quizá esta sea una pregunta sorprendente, triste, que causa ansiedad, reflexión... Pero ¿a qué no deja indiferente? Como indiferente no me ha dejado el libro que se titula precisamente así: "Cien días de felicidad", de Fausto Brizzi, del que tal vez me esperaba algo más en su final, pero que ha llenado mis expectativas en este comienzo lector de verano.

A Lucio, el protagonista, le diagnostican un cáncer en fase terminal y a él, haciendo cuentas, le salen cien días de vida más o menos normal, ¿y qué hace? Lanzarse a vivirlos de la mejor forma que sabe: intentando arreglar desaguisados que ha ido provocando y disfrutando de las pequeñas cosas que la vida te da y que no sabemos valorar realmente hasta que no sabes que son las últimas veces que las vas a vivir. Con un lenguaje ameno, fluido, sentimental que no sentimentaloide, tierno y cómico, Lucio nos va desgranando en una impactante cuenta atrás sus últimos cien días dándonos algunas lecciones de vida e invitándonos a pararnos a pensar sobre lo eternos que nos creemos y lo finitos que realmente somos.

Las primeras páginas me engancharon sobre manera y luego me hice adicta a las frases maravillosas que va dejando a lo largo de sus páginas, animando a subrayarlas como si de un libro de texto se tratara (si buscáis por la página de Facebook de My Stories Project, podréis encontrar alguna). Realmente sí lo considero un canto a la vida, te espolea para darte de bruces con la realidad: vive a fondo hasta el más mínimo de detalle. Y con esto no quiero decir que a partir de ahora vaya a lanzarme a hacer locuras, a hacer del carpe diem mi leitmotiv, no, sería demasiado agotador; pero sí que corroboro lo que la vida real me está enseñando en los últimos tiempos: que vivir puede ser maravilloso y que la felicidad se encuentra en los más pequeños detalles, que los sepamos detectar y que una sonrisa de tu hijo sea lo que dé sentido a tu vida (y cuando digo hijo, digo pareja, madre, padre, desconocido que se cruza contigo por la calle).

Ya veis, chute de positivismo en vena es lo que es este libro, aunque no os quiero inducir a error, hay momentos tristes, duros y de lágrima. Pero la vida también es eso: tristeza, dureza y lágrima.

¡A leer!

4 comentarios:

  1. Desde luego, la felicidad está en las pequeñas cosas. Por eso hay que saber disfrutarlas, porque nunca sabemos qué puede pasar mañana. Un besote!!!

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    1. Ya ves, a disfrutar de la vida en su rutina, que también es importante. Besos!!

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  2. Oh! este parece muy interesante!!!
    No sé porqué me molan tanto esas historias en las que queda poco tiempo para vivir y es justo cuando descubres cosas inimaginables...
    Me gusta!
    Besotes!

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    1. Pues que sepas que cuando lo empecé a leer, me acordé de ti y de tu forma de escribir. :)

      Besos!

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