jueves, 3 de abril de 2014

Cambios: Post 7

Post 7.

Pero no hubo tornado. Viajó cómodamente allí dentro como quien se mece en una cuna. Era muy confortable, tirada sobre un paquete de pañuelos de papel que podía ser más blandito de lo que parecía en su vida anterior. También había alguna pelusilla que se le metía por la nariz y un bolígrafo que se le clavaba en las costillas, pero aparte de eso, todo iba como la seda. Decidió que era hora de salir y echar un ojo cuando pasó tanto tiempo que creía que se habría hecho de noche.

Lo que vio cuando salió del bolsillo de la chaqueta del inspector Arance no era lo que esperaba, no es que esperara algo en particular, pero quizá sí encontrarse en una comisaría llena de ruidos, de gente y de olores (Clara era de las que pensaban que cada lugar tenía un olor y un color determinados y como nunca había estado en una comisaría, su olor y su color solo los podía imaginar). Dio un giro de 360 grados y pudo comprobar que se encontraba en una sala no mucho más grande de la que había sido la sala multiusos de su propio apartamento, ese en el que había muerto hacía menos de veinticuatro horas. Todo estaba oscuro y la televisión puesta, con lo que el único punto de luz de la habitación era ese chisme encendido con la voz tan bajita que no podía adivinar el programa que estaban echando. La chaqueta estaba colgada en un perchero de pared desgastado que no se caía por obra y milagro de un tornillo que aguantaba a duras penas y las bombillas estaban desnudas en el techo, ni rastro de lámparas ni de ningún signo de decoración mínimamente decente. En la mesilla pequeña delante de la tele, los restos de una cena rápida y comprada seguramente en un bar reposaban esperando ser retirados alguno de estos días y al fondo, una puerta se encontraba bloqueada por un butacón viejo y raído de un color indeterminado, difícil de definir por lo estropeado y por la oscuridad. Espera, ¡eso de detrás era una terraza! El butacón impedía la salida a una terraza, ¿qué clase de persona se impide el paso a sí misma a un lujazo como ese? El inspector Arance comenzaba a perder puntos porque ya había supuesto que se encontraba en su casa.

De repente se abrió otra puerta a su espalda y el inspector salió con el pelo mojado y una toalla rodeándole la cintura: “Bien, Daniel, bien, ahora tendrías que llamar a tu madre, pero no, no tienes ganas. Mejor te tumbas en el sofá a ver qué echan por la tele”. Y sin más se espatarró, cogió el mando que sacó del hueco entre los cojines y le dio voz al aparato. De algún sitio en aquella cueva saltó un perro enorme y peludo a los pies de su amo y se puso a ladrar en dirección de Clara: “Tranquilo, Gumer, deja de ladrar o te encierro en la habitación”. Y Clara se quedó petrificada: ¿había dejado el cuchitril de su apartamento para meterse allí? Definitivamente se había ido de Guatemala para llegar a “Guatepeor”, como solía decirle constantemente su hermano. Hasta en el mundo paralelo tenía que llevar razón el “jodío”.

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12 comentarios:

  1. Los perrros y su 6º sentido, va a acabar descubriendo a Clara.
    Vaya chungo el apartamento del inspector, ¿no? Seguro que es de los que para poco en casa.
    Estoy deseando saber más de él!!!

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    1. Pues sí! Dejadete es un rato este inspector.

      Besos!

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  2. joer... por un momento me he visto en una situación similar....

    muaks!

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    1. Jjajaja, ten cuidado no vayas a tener un fantasma pululando por ahí, eh?

      Besos!

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  3. Y me pregunto, Clara no tiene hambre? xddd! Biquiños!

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    1. Pues no lo había pensado, supongo que la pobre tampoco se ha dado cuenta de que siendo fantasma como que no siente esa necesidad, pero hablaré de ello en el próximo post, creo que sí. :)

      Besossss

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  4. Oye!! se debería poder viajar en un bolsillo lo has descrito como muy cómodo jejej. Presiento... presiento que ese inspector... ;) Beosssos!!

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    1. Pues sí, dónde hay un bolsillo pa'probar? ¿Dónde? jajajjaa, sería más fácil todo, te metes ahí dentro y te olvidas.

      ¡Ay!

      Besos!

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  5. AY madre ay madre.. que esto promete, promete desde el primer día, pero vaya que viajecito se ha dado la señorita!!!
    se me quedan cortos maripuri!!!!! todo lo que escribes se me queda corto maja.. que estres hasta que llegan mas partes, y entonces vuelta a empezar.. ahjajajaja.. disfruto un montón leyendo tus relatos. que bien me vienen para desconectar, y mañana, viernes..!!!!!!!!!!!!!!!

    un besico muy grande maripuri!

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    1. Jajjaja, qué bien, chavala! Y este relato de los fantasmas te lo debe todo todito a ti, que me dijiste que merecía la pena explorarlo. :)

      Besossss

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  6. oyoyoy ya se podía haber metido en algún bolso del bombero, ese pintaba mejor... el poli este parece un asesino o yo que se! a ver que pasa, intrigadísima me tienes!

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