lunes, 10 de marzo de 2014

Relato con Foto: La herencia



Nunca había creído que aquel caserón a cinco kilómetros del pueblo era propiedad de su familia. Es más, cuando creció y vio que su estado se ajaba por momentos, criticó mentalmente a sus dueños por no mantener una construcción tan bonita. Y ahora allí estaba, ante la puerta doble del caserón con sus antiguas llaves en la mano lista para conocer la que había sido su herencia, después de que el abuelo dividiera su patrimonio de una forma tan arbitraria que también había provocado heredar rencillas difíciles de solucionar.

Aunque tenía en mente una venta rápida, sin dolor emocional de por medio, quería inspeccionar su recién estrenada propiedad y matar una curiosidad que arrastraba desde la infancia: cómo sería el interior de aquella construcción, cómo de caídas estarían sus paredes, cuánto techo le quedaría, cuántas habitaciones echadas a perder tendría... Y nada parecido a la realidad porque al abrir la puerta encontró un interior mantenido a la perfección, con muebles de siglos de edad conservados como si fueran nuevos y unas paredes que parecían pintadas hacía unos días. Solo un leve olor a cerrado dejaba entrever que allí no vivía nadie, solo que alguien sí que se encargaba de su limpieza sino semanal, sí mensualmente. 

Avanzó por los pasillos con la sensación de ser una intrusa, se tenía que decir una y otra vez a sí misma que aquello era suyo mientras hacía crujir el suelo de las escaleras que bajaban al sótano. La temperatura allí empezó a descender, en contraste con el calor asfixiante que hacía arriba. Hacía fresco y humedad. Y es que allí abajo encontró lo que no se hubiera imaginado jamás: una alberca alargada iluminada por la luz del sol que entraba por unos tragaluces laterales, en un alarde de construcción de lujo en un pueblo que hasta hacía pocos años había sido bastante pobre. El agua estaba limpia, cristalina, sí, allí abajo también parecía que había llegado la mano de la persona encargada del mantenimiento. Venciendo las primeras reticencias, ¡qué demonios! Aquella era su casa, podía darse un baño si quería y, mirando a ambos lados a sabiendas de que no encontraría nada ni nadie que se lo pudiera impedir, se quedó en ropa interior y se zambulló en la piscina. 

Un largo, dos largos, tres largos... Cuando salió de allí estaba como nueva, el pelo chorreando le mojó toda la ropa  y, antes de que hiciera más estragos de los que pudiera explicar, se lo recogió con la goma que aún conservaba en la muñeca. Subió ligera, confiada y no se dio cuenta de que arriba había ruidos, que la luz del sol ahora entraba a raudales por ventanas y puertas abiertas y que había gente que entraba y salía del caserón. Como empujada por un extraño presentimiento se escondió detrás de un mueble que no había visto antes y se quedó observando: una gran celebración, una boda parecía ser, con gente... con gente que parecía sacada de otro lugar, más que de otro lugar, de otra época... Miró su ropa y miró la ropa de aquella gente. No, los que estaban en otra época no eran ellos, la que estaba en otra época era ella.

10 comentarios:

  1. madre mía!!!!!!!!!!!!!!!!! qué días quedan libres para continuar esto?????
    me ha flipado!! jodo que bien escribes..
    quiero saber qué pasa!!!!!!!!!!!!!!

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    1. Jjajaja, Sugus míademividaydemicorazón, va a tener continuación, más bien expansión. Conforme pensaba en él ayer, mi mente empezó a divagar y a crear toda una historia a su alrededor, pero dudo que vea la luz próximamente... De todas formas, como sé que a ti te gustan estas cosas, si finalmente le meto mano (que lo voy a hacer porque hasta yo tengo ganas de saber qué pasa), y como tengo tu mail, te iré mandando la historia poquito a poco. Prometido.

      Besoooooo!!!!

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  2. Oyoyoy ¿dónde ha ido a parar esta chiquilla? Eso es que el agua tenía mucho cloro y ahora está en plenas alucinaciones jajaja
    De momento la cosa se ha puesto muy interesante, a ver que pasa más adelante ^^
    Besos!!

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    1. Ay, Tomate! Qué tendrá el agua???? Algo me tengo que inventar, que de momento está todo muy verde!

      Besos!

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  3. Un viaje en el tiempo... Pues es emocionante, desde luego. ¿Quién no ha soñado, de vez en cuando, con algo semejante? Yo sí.

    Un abrazo

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    1. Y yo, por eso me gusta tanto inventar sobre y leer libros con los viajes en el tiempo como telón de fondo. :)

      Besos!

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  4. O.o madre del amor hermoso!! creo que me voy a pensar a partir de ahora si me metro en una piscina!! jeje.

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    1. Pues lo mejor será dejar bien cerca la toalla y no atrevernos a hacer top-less, a ver si vamos a viajar en el tiempo y vamos a aparecer en cualquier lugar y en cualquier momento como nuestra madre nos trajo al mundo, jajajaja ;)

      Besos!

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  5. Me encanta cómo escribes, estoy esperando por Carmen y por Clara, por los vampiros si te decidieras, por todo. Venir aquí se está convirtiendo en un vicio. Biquiños!

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    1. Ayayayyyyy, qué me gusta que me digas esoooo!!!! Pues decirte que Carmen está medio escrito pero no terminado, y con Clara, madre mía, madre míaaaaa... jajajajaj

      Un beso enorme!

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