martes, 14 de enero de 2014

La pereza

Según la RAE, pereza es:

"1. Negligencia, tedio o descuido en las cosas que estamos obligados.
2. Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.
(...)"

La pereza es algo consustancial al ser humano. Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, nos hemos lanzado a ella sin pensarlo dos veces, con total diligencia y eficacia. No hace falta estar tumbado para dejarse apoderar por la pereza: puedes perfectamente estar realizando una actividad sumamente importante y estar ejercitando la pereza sin ningún tipo de incompatibilidad entre ambas acciones.

Definir pereza es concretar hechos, a ver:

- da pereza recoger la cocina por la noche (da igual poner excusas tales como que la mesa camilla absorbe, estás muy cansada después de un día duro, etc. Da lo mismo. También sabes lo bien que te sientes por la mañana cuando entras a hacerte un café y está todo recogido... pero eso sucede una vez de cada diez - o de cada cien -).

- da pereza limpiar los cristales. Una pereza enorme. También existen excusas, entre ellas se coloca en el número uno del top ten: han dado lluvia para varios días. Lo malo es que pasan esos varios días de lluvia y nunca encuentras el momento y llegas a acostumbrarte a observar el paisaje con gotitas secas en el cristal. Se confunden con la línea del horizonte.

- da pereza ordenar las fotos.

- da pereza lavar la cristalería. Da igual que tengas una megacristalería de tropecientas piezas que cuatro copas y media como tengo yo.

- da pereza limpiar la pantalla del iPad. Mucha. Además, según lo coloques, no se notan las marcas de los dedos.

- da pereza lavar a mano un pantalón rojo del chico que lleva un mes en la ropa sucia. Si no lo he metido ya en la lavadora es porque ya estropeé una camisa con el tinte que soltó la prenda en una situación similar que viví hace un tiempo. Y aunque intento ponerle poco esos pantalones, termino haciéndolo porque le quedan muy bien. 

Seguir con la lista no sería nada complicado. Hay cosas, no sé por qué, que se nos hacen muy cuesta arriba hacerlas y convertimos el verbo procrastinar un buen aliado de nuestra forma de proceder. (Por cierto, gran palabra "procrastinar", la he hecho mía desde que la conocí). Y como decía, podría seguir con la lista fácilmente, pero... me da pereza. ;)

8 comentarios:

  1. me da pereza fregar los biberones...
    me da pereza escribir con todos los dedos...
    me da pereza acabar con la plancha acumulada...
    me da pereza afeitarme a diario...
    me da pereza .... ufff ... lo dejo...

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  2. Anónimo, creo que sé quién eres y por favor, te agradecería me plancharas una camisa blanca un día de estos. Jajaja

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  3. Te comentaría mi lista pero me da pereza jajajaaj

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    1. Jajjaja, de verdad, a veces es demasiado fuerte para vencerla, sienta taaaan bien ceder a ella: "Venga, pereza, vente que te hago un hueco". ;)

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  4. A mí, de tu lista, lo único que no me gusta es limpiar cristales, me fastidia un montón y nunca encuentro el momento. Con lo demás no tengo problemas, claro, tampoco tengo niños pequeños en casa, pero sí tengo ropa delicada, ropa interior, que esa me gusta lavarla a mano y con un detergente especial.

    Estoy pensando... y no, excepto limpiar cristales, no tengo otras cosas que me de pereza hacer.

    Un abrazo y hasta luego, María.

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    1. Pues no sabes cuánto te admiro, Mari Carmen, me gustaría tener menos cosas que me dieran pereza. En fin, de todas formas, antes de casarme era más perezosa, no te creas, ;)

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