jueves, 2 de enero de 2014

Mala, malita, mala


¿Qué es esto? ¿Qué foto me pones? ¿Dónde están los contenidos de siempre?

Qué queréis que os diga, aquí estoy, con bronquitis, fiebre, mocos y una importante carga de trabajo. Y lo único que quiero es acostarme y taparme la cabeza, dejar que pase el tiempo y que el cuerpo recupere el fondo perdido.

Por eso os digo que no me he olvidado de Carmen, de Rober y de todas las historias que  suelo publicar por aquí, pero que me ha sido imposible planificar y escribir un mínimo para que el blog subsista dignamente hasta que me recupere del todo.

Ya me lo dijo el señor M., que quizá, con todos los acontecimientos que han pasado en nuestra vida en estas últimas semanas, quizá debería haberle dado un respiro al blog, es decir a mí misma, para retomar después. No quise hacerlo entonces, pero ahora no me queda de otra, nos vemos a la vuelta de las vacaciones, más bien a la vuelta de las vacaciones del chico: él volverá a la guarde y yo volveré (eso espero) a la rutina, bendita rutina, del blog. 

¡Que los Reyes Magos os acompañen!