martes, 3 de diciembre de 2013

Martes invernal: Sensación 2, el cuello vuelto


Continuando con las cosas propias del invierno que despiertan sensaciones estacionales, es decir, que solo puedes sentir en invierno y en ningún otro momento más del año, llegamos al cuello vuelto, quizá una de las prendas más características de esta época. Me encanta el cuello vuelto. Hay mucha gente, sin ir más lejos la gran señora M., que son incapaces de aguantarlo... Y no saben lo que se pierden.

Notar cómo el frío te da en la cara, en la nariz y en las mejillas, y tener el cuello a cubierto; sentir esa diferencia de temperatura, esas sensaciones tan contradictorias de frío y calor, en lugares tan cercanos del cuerpo es simplemente fenomenal. Vale, que puedes ir sin cuello vuelto y con una descomunal bufanda que te tape hasta las orejas, pero ¿y en casa? Recordemos situación: sur de España, aquí la calefacción central no se lleva, lo que viene siendo casi de serie en los hogares sureños españoles son los aires acondicionados. ¿Qué hay? Mesa de camilla. ¿Y qué ocurre? Que puedes estar súper a gusto viendo tu serie favorita, con la falda subida hasta las axilas y tu cuello a la intemperie. Y ahí el cuello vuelto juega un papel fundamental, diría que imprescindible.

Me gustan los cuellos vueltos tradicionales (me remito a la foto que encabeza este post); los cuellos vueltos caídos; los cuellos vueltos sin volver; los grandotes, los pequeños... En lana y en punto, lo mismo da. Y, por supuesto, me encantan los cuellos independientes de un chaleco... ¿Que a qué me refiero? Pues a este increíble cuello de lana que me ha hecho mi gran amiga 1.0 y 2.0 Vanesa, @Vanvaltri para sus seguidores en las redes sociales. Digamos que tengo un estiloso a la par que calentito cuello azul que estrené en cuanto me lo dio ayer por la tarde marca Mis Labores y Punto. Así sí, así sí se puede pasear por las calles con estas temperaturas... Quizá la sensación de la que hable el martes que viene. ;)


6 comentarios:

  1. Qué bonito lo que te han regalado, y calentito calentito. Me encanta el color.

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    1. Jejejej, si es que ya lo decía yo, tener una amiga DIY total tiene sus ventajas, jejejeje. Y sí, Paqui, calentito es un rato, no me lo quito para nada. De hecho, hasta en casa lo llevo. ;)))

      Besos!

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  2. Hola, Maria. Primero, decirte que estás guapísima con tu jersey de cuello vuelto y el regalo que te han hecho, y segundo, que yo los aguanto sólo si la lana es gordita y para salir a la calle, nada más. En casa tenemos calefacción y aunque la tenemos puesta de manera razonable, cualquier cosa que abrigue en exceso, me sobra.

    Un abrazo y feliz martes :)

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    1. Gracias, Mari Carmen! Aunque me da mucha vergüenza salir en fotos aquí, no sabía de qué forma ilustrar el tema, jajajaja... En fin, lo dicho, aquí somos de mesa camilla y un cuello vuelto viene que ni pintado para andar por casa. ;)))

      Besos!

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  3. aquí te digo yo que llevarías cuello vuelto, bufanda, cuello solo, y al mini m cogido en brazos para que te diera calor!!! jajajjajajaja

    madre mia prefiero mil veces el bañador... peeeeeeeeeeroooo las castañas asadas molan mucho!! sensación castañera a tope!!
    un abrazo!

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    1. ¡Pumi! Qué alegría volver a verte! jajajaj, al mini M. lo tengo ya pegado a mí sin necesidad de que haga frío, jajajaja... Yo no soy mucho de castañas, pero al señor M. le chiflan, y creo que puede ser una sensación para otra semana invernal.

      Besos!

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