martes, 5 de noviembre de 2013

Martes variado: Accesibilidad, Lengua de Signos y divagaciones varias

Vivimos en una torre de Babel, son muchas las lenguas que se hablan en el mundo y aprenderlas no es fácil. Por eso aprender una nueva lengua tiene muchas connotaciones: por cada persona que lo hace, la comunicación gana puntos porque se colocan los cimientos para una nueva vía de ponerla en práctica; el enriquecimiento personal es inmenso; se desarrollan aptitudes... Y así podría seguir hasta el infinito enumerando aspectos solo positivos.

De pequeña, en el colegio, aprendí inglés; en las escuelas más generosas, daban a elegir entre inglés y francés; en secundaria incluso impartían latín y griego (lenguas ambas que sí di); en la universidad, las escuelas de idiomas ofrecían un abanico idiomático envidiable: inglés, francés, italiano, alemán, chino... (me quedé en inglés, francés e italiano, que no está mal picotear un poco de todo). Y ahora, de más mayor, he decidido ponerme manos a la obra con la Lengua de Signos Española (LSE). 

Mi curiosidad por esta lengua quizá venga por el compromiso que últimamente tengo tan en mente y tan presente con la accesibilidad. Gracias a mi trabajo como subtituladora de programas de televisión, he desarrollado una identificación con el fin último de este tipo de productos: que algo tan simple y tan esencial como es lo que echan por la tele pueda llegar a todas las personas. Que el que no veas algo sea porque no te guste, no porque no puedas. Que seas tú el que elige ver algo, no la tele la que elija por ti. Es una circunstancia que tenemos muy asumida aquellos que no sufrimos ningún tipo de discapacidad, tanto que no pensamos en ello. Sin embargo, está a años luz de normalizarse para los que sí tienen, en esta ocasión, una de tipo auditivo. Y asumiendo que la tecnología hace que no se pueda ofrecer el producto en las mismas condiciones a los oyentes y a las personas con discapacidad auditiva (tanto sordos como aquellos que sin serlo, tengan problemas), pongamos las cosas fáciles.

Cuando hay crisis, lo primero en lo que se recorta es en todo lo accesorio y, por desgracia, la adaptación de productos audiovisuales sigue siendo algo accesorio cuando se tendría que asumir y considerar su implantación como un requisito más en la producción. Lástima.

En fin, que al final me ha salido un alegato y no he hablado de lo contenta que estoy con mi nuevo curso de LSE, que espero aprender mucho, que la profesora es magnífica aunque me saben a poco las cuatro horas semanales (sobre todo porque somos muchos - algo de lo que alegrarse por otro lado -; y echo en falta dar más materia - o es a lo que he estado acostumbrada en mi vida de estudiante -). Y, una vez que te metes en esto, te dan por pensar tantas cosas, como que quizá habría que implantar una optativa en la formación reglada de LSE porque, que yo sepa, es más susceptible que utilice la Lengua de Signos que el griego. O también que lo que ha hecho Canal Sur con su segundo canal puede ser el comienzo de una nueva forma de ver la tele. O la calidez y generosidad que desprenden los músicos que han decidido incluir la LSE en sus canciones... Y con esto último, me despido, disfrutad de una canción de Rozalen muy chula en un vídeo en el que se hace fusión con la LSE. ¡A mí me encanta! (Siento que no salga la pantalla de Youtube, pero pinchad, pinchad, que os gustará!).

https://www.youtube.com/watch?v=iEsBFdQXx2A&feature=youtube_gdata_player

6 comentarios:

  1. Me ha encantado pequeña!! :)
    Besitos

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    1. Muchas gracias, Vanesa! Era algo que quería tratar hace mucho!

      María

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  2. Muchas veces he pensado que la Lengua de signos debería aprenderse en el cole. Si te descuidas en infantil, que están 3 años escolarizados en los que aprendizaje académico no toca por la edad, estoy segura de que esto lo tomarían como un juego y aprenderían de maravilla. Las ventajas para toda la sociedad serían muy numerosas.
    Un beso

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    1. Sería una cosa estupenda, a esa edad son como esponjas. El chico, con menos de dos años y medio, se sabe algunas letras del alfabeto! En fin, lo veo improbable con la que está cayendo ahora, pero no estaría mal que lo pensasen. ;)

      María

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  3. En el colegio alfabeticé por unos días en una fundación para sordos y el lenguaje es genial. Aprendí el abecedario y los saludos, lástima no haber continuado porque me quedaba lejos de casa en ese entonces. Saludos :)

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    1. Yo no había tenido ninguna relación, siempre ha sido algo como muy lejano para mí. Hasta este año. ¡Nunca es tarde para aprender!

      María

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