lunes, 8 de julio de 2013

Relato: La vida en serie

Desayunaba viendo “House of cards” para empezar el día con una clase maestra de manipulación y mala leche.

Mientras trabajaba aporreando su ordenador desde casa, colocaba de fondo capítulos de “Lost” que había visto más de cien veces, pero que le prestaban ese tinte de serenidad que solo da lo conocido. Tomaba su aperitivo de media mañana siguiendo a Sheldon en “The Big Bang Theory” y se sentía tan identificado con él que ya pronosticaba que esa serie sustituiría a “Lost” en cuanto diera el cerrojazo.

A la hora de comer, siempre un plato fuerte: “Breaking Bad”, un descubrimiento tardío del que ya se estaba poniendo al día. Cómo le gustaban las series lentas, que se cocían a fuego lento y que presentaban personajes tan reales.

Se había acostumbrado a dormir la siesta escuchando la sintonía de “Fringe”, y así soñaba cosas sobrenaturales coherentes.

A la vuelta de la siesta, se tomaba un café acompañado de “Modern Family” y su sesión diaria de WhatsApp que lo mantenía en contacto con el mundo real la echaba mirando de reojo “Shameless” (la versión inglesa, por supuesto).

Pero esperaba las noches con ansia para asistir, como si de un estreno de cine se tratase, al nuevo capítulo de “Juego de Tronos”. En esta ocasión hasta guardó un minuto de silencio antes de su gran momento por James Gandolfini y ya estaba pensando rendirle homenaje reponiendo “Los Soprano” en su apretada agenda.

Solo después de eso, dejaba su mente en blanco e intentaba vivir su vida, pero ni por asomo era tan interesante y, además, ya era muy tarde y tenía que dormir.

1 comentario:

  1. si hiciera mi parrilla de programación diaria coincidiría casi por completo ...

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